Inhibición
Soy una persona tímida y con una facilidad grandiosa para que alguien me agrade fisicamente.
Cómo podrán imaginarse, una combinación bastante triste.
Imaginen a aquel personaje de alguna película que era tímido pero estaba enamorado de alguna mujer, y que por la santa mano de Dios (o de los guionistas) pasa algo excepcional que hace que estos dos personajes tengan que convivir hasta tal punto que la mujer también se acaba enamorando de lo grandioso que era el personaje en cuestión.
Así es mi vida, pero con unos guionistas bastante hijos de puta y sin la parte de grandiosidad.
Iba en el metro, y enfrente de mi se sentó una tipa bastante atractiva, de vez en cuando volteaba a verme, volteaba a verme y cuando nuestras miradas se cruzaban ella la apartaba rápidamente. Probablemente es una paja mental pero creo que le atraía (no se descarta la posibilidad de que no pudiera creer la triste suerte de algunos fisicamente).
Mi instinto de supervivencia luchaba contra el de perpetuar la especie.
Ni siquiera era muy mi tipo de niña, no tenía nada destacable (exceptuando el mechón rosa) y aún así era un sólido 9/10 en mi escala.
La peor parte fue al final, ella en un último intento de hablar, empezó a voltear a verme más seguido e incluso sostuvimos la mirada unos cuantos segundos… Pero no, al parecer estar en mi zona de confort es más importante que, quizá, encontrar al amor de mi vida.
Seguiremos con la táctica que me ha librado de rechazos y situaciones bochornosas durante los últimos 19 años, esperar a que las personas me hablen.